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Transcripción con símbolos
Buena acogida. Regreso a Boulder y asisto | a la ópera. Buena interpretación de Las bodas | de Fígaro, de Mozart, lo que me hace recordar, | en el verano del 85, la sesión en el palco | real de la ópera de Munich <:>/:\ la Cenicienta, de | Rossini (?)1 (nota: se acordó bien), con Pedro Gómez Valderrama, Salvador | Garmendia, Hernando Valencia Goelkel y Ricardo | Piglia, entre otros. Lo curioso de estas Bodas es | que hay dos Susanas: una, que gesticula en | el escenario, y a veces se hace vis con uno que | otro recitativo, y otra, en el foso, junto a la | orquesta y ante los ojos de todos los espectadores, | que canta la partitura completa. Esa misma | noche me traslado al Faculty Club, donde | me espera un agradable aposento. En la | mañana del domingo 23 paseo por el campus | de2Boulder y por la tarde asisto a un antici-|pado Día de Acción de Gracias en casa de | Williams, en mi honor. Conozco a una | hermosa muchacha, Ana Luisa Armendáriz, | de origen mexicano, morena, fascinante, como | me gustan. De inmediato pienso en el | peligro de una relación semejante. En diciem-|bre irá a Colombia a estudiar, nos veremos | allí, sin duda. ¿Qué pasará? Por ahora | me atrae su belleza morena, sensual, inte-|ligente. Al magnifico almuerzo también asisten | dos colombianos ([↑ Roberto] Vélez Correa y Yolanda), una | gringa venida de Saint-Louis (Katherine) y | a quien conocí hace un año en Bogotá, | Ray y Pamela, su bella esposa. Sin embargo, | en ningún momento le quito los ojos a | la hermosa Ana Luisa. Olfateo el peligro.
VIII
El desprestigio de la palabra “liberal”. Durante | la campaña, el republicano George Bush, | ex director de la CIA y político enredado en <los> | oscuros manejos con las maffias latinoameri-|canas de la droga y el general Noriega, de
1) Introduce la duda sobre la autoría de la ópera o, también, de la manera de escribir el nombre del compositor. En ambos casos, acertó.
2) En el manuscrito: “campus y Boulder”.
Transcripción sin símbolos
Buena acogida. Regreso a Boulder y asisto a la ópera. Buena interpretación de Las bodas de Fígaro, de Mozart, lo que me hace recordar, en el verano del 85, la sesión en el palco real de la ópera de Munich: la Cenicienta, de Rossini, con Pedro Gómez Valderrama, Salvador Garmendia, Hernando Valencia Goelkel y Ricardo Piglia, entre otros. Lo curioso de estas Bodas es que hay dos Susanas: una, que gesticula en el escenario, y a veces se hace vis con uno que otro recitativo, y otra, en el foso, junto a la orquesta y ante los ojos de todos los espectadores, que canta la partitura completa. Esa misma noche me traslado al Faculty Club, donde me espera un agradable aposento. En la mañana del domingo 23 paseo por el campus de Boulder y por la tarde asisto a un anticipado Día de Acción de Gracias en casa de Williams, en mi honor. Conozco a una hermosa muchacha, Ana Luisa Armendáriz, de origen mexicano, morena, fascinante, como me gustan. De inmediato pienso en el peligro de una relación semejante. En diciembre irá a Colombia a estudiar, nos veremos allí, sin duda. ¿Qué pasará? Por ahora me atrae su belleza morena, sensual, inteligente. Al magnifico almuerzo también asisten dos colombianos (Roberto Vélez Correa y Yolanda), una gringa venida de Saint-Louis (Katherine) y a quien conocí hace un año en Bogotá, Ray y Pamela, su bella esposa. Sin embargo, en ningún momento le quito los ojos a la hermosa Ana Luisa. Olfateo el peligro.
VIII
El desprestigio de la palabra “liberal”. Durante la campaña, el republicano George Bush, ex director de la CIA y político enredado en oscuros manejos con las maffias latinoamericanas de la droga y el general Noriega, de
