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Cuaderno Otoño Cheyenne y Palabra Mayor

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Transcripción con símbolos

[←Existe anticipo del contenido en 7 crónicas publicadas en La Prensa 1989]

El otoño Cheyen[↑n]e. I

A no todos el avión les depara [↑ sorpresas tan] agradables <sorpresas> | como la de viajar <junto a> [↑ con la bellísima] Emmanuele1 [↑Silvia Kristel] en el | asiento de al lado. Claro que un viaje de París | a Bangkok garantiza más de una dádiva al | caprichoso azar. No ocurre lo mismo, sin embargo, | en el trayecto Bogotá – Miami, trayecto socorrido | cuando no peligroso. <Sin embargo,> [↑ No obstante,] el narrador tuvo | la oportunidad de disfrutar de la siempre grata | compañía de German Arciniegas a lo largo del | itinerario, e incluso compartir las lentas y penosas | diligencias de inmigración, en Florida, diligencias | que le despiertan la paranoia a cualquiera. De | todas formas, [↑gracias a la compañía del autor de El caballero de El Dorado], el vuelo se <†>/tornó\ erudito y la | memoria de Arciniegas compensó las habituales | penurias sufridas por los retrasos de Avianca y | la lenta perspicacia de los funcionarios de inmigra-|ción. Siempre quise saber por qué razón un libro tan | hermoso como El mundo de la bella Simonetta no | <fue> ha sido reeditado. Me contestó que también él | lo lamenta, máxime si se tiene en cuenta que dis-|pone de un gran repertorio iconográfico renacentista | sobre el tema, lo que haría aún más valiosa la | reedición. La bella Simonetta no sólo ilustra gran parte | de la pintura de Botticelli, sino que fue muza viva de buena parte de los poetas italianos del Renacimiento. | Simoneta3 Vespucci nos hizo hablar de Americo2 Vespucio | y del Descubrimiento, efemérides en cuyos actos de | celebración Arciniegas tiene mucho que ver, y de ahí | la razón de su viaje a Chicago, vía Miami. En Chi-|cago dará una conferencia sobre el tema, no siem-|pre amable para los intereses hispanoamericanos. El repertorio de Arciniegas es infinito y su humor | sabe elaborar las anécdotas más sorprendentes. | Habló de las cartas privadas de Eduardo Santos | y del “desmonte” que [↑ en ellas] hace del país político y | de la clase dirigente. Hablamos de los amores de | Bolívar, dada la aparición reciente de su libro sobre | el libertador y de la inminente aparición de la


1) Sin la doble ele en el manuscrito

2) Sin acento en el diario

3) Con una sola ele en el manuscrito

Transcripción sin símbolos

El otoño Cheyenne. I

A no todos el avión les depara sorpresas tan agradables como la de viajar con la bellísima Emmanuelle (Silvia Kristel) en el asiento de al lado. Claro que un viaje de París a Bangkok garantiza más de una dádiva al caprichoso azar. No ocurre lo mismo, sin embargo, en el trayecto Bogotá – Miami, trayecto socorrido cuando no peligroso. No obstante, el narrador tuvo la oportunidad de disfrutar de la siempre grata compañía de German Arciniegas a lo largo del itinerario, e incluso compartir las lentas y penosas diligencias de inmigración, en Florida, diligencias que le despiertan la paranoia a cualquiera. De todas formas, gracias a la compañía del autor de El caballero de El Dorado, el vuelo se tornó erudito y la memoria de Arciniegas compensó las habituales penurias sufridas por los retrasos de Avianca y la lenta perspicacia de los funcionarios de inmigración. Siempre quise saber por qué razón un libro tan hermoso como El mundo de la bella Simonetta no ha sido reeditado. Me contestó que también él lo lamenta, máxime si se tiene en cuenta que dispone de un gran repertorio iconográfico renacentista sobre el tema, lo que haría aún más valiosa la reedición. La bella Simonetta no sólo ilustra gran parte de la pintura de Botticelli, sino que fue muza viva de buena parte de los poetas italianos del Renacimiento. Simonetta Vespucci nos hizo hablar de Américo Vespucio y del Descubrimiento, efemérides en cuyos actos de celebración Arciniegas tiene mucho que ver, y de ahí la razón de su viaje a Chicago, vía Miami. En Chicago dará una conferencia sobre el tema, no siempre amable para los intereses hispanoamericanos. El repertorio de Arciniegas es infinito y su humor sabe elaborar las anécdotas más sorprendentes. Habló de las cartas privadas de Eduardo Santos y del “desmonte” que en ellas hace del país político y de la clase dirigente. Hablamos de los amores de Bolívar, dada la aparición reciente de su libro sobre el libertador y de la inminente aparición de la