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Transcripción con símbolos
esa intervención, pues ellos creían, como mucha gente, | que mi trilogía era “antifeminista”. El trabajo | de Jana está muy bien expuesto y documentado. Tam-|bién intervienen, entre otros, Yolanda Forero Vanegas | en una ponencia sobre <El> Los felinos del canciller. | Un profesor chileno aborda El Caballero de la | Invicta, convincentemente, y Raymond Williams | hace una emotiva exposición, que va de la relación | personal conmigo hasta mis dos últimos libros, <c>/C\omo | el halcón peregrino y Cartas en el asunto. También | habló de El Caballero de la Invicta, novela sobre la que | dio un seminario meses atrás en la U. Jave-|riana de Bogotá. Más tarde, como cierre, el poeta | P.A. † lee poemas y yo cierro la sesión con | un texto sobre lo que significa para mí la biblio-|teca y el porvenir del libro. Bastante público y, | en especial, el poeta Ramón Cote, first secretary en la Embajada ante la OE. Por la noche, | sesión en un restaurante cubano de Washington | y luego paseo por las librerías de Georgetown. | El sábado me traslado al Carlyle Suite, un buen | hotel de Dupont Circle, almuerzo con Cote y su | esposa Ana María, compañera de colegio de | Mónica, mi mujer. También Lina, la esposa de | Iragorri fue compañera suya, pero de trabajo. En | vano llamé a Juanita Samper: parece que está | en Madrid. Por la tarde, acompañamos a R. Wi-|lliams al acto de Condecoración con la Cruz de | San Carlos con el que el embajador Lleras de la | Fuente honra el trabajo de cinco investigadores que | han dado su vida por Colombia. Y decir vida no | quiere decir que estén muertos sino todo lo contrario. | De nuevo cenamos en Dupont Circle, esta vez de | forma multitudinaria, con un grupo de especialis-|tas en Colombia que se hacen llamar los Inmar-|cesibles.
Transcripción sin símbolos
esa intervención, pues ellos creían, como mucha gente, que mi trilogía era “antifeminista”. El trabajo de Jana está muy bien expuesto y documentado. También intervienen, entre otros, Yolanda Forero Vanegas en una ponencia sobre Los felinos del canciller. Un profesor chileno aborda El Caballero de la Invicta, convincentemente, y Raymond Williams hace una emotiva exposición, que va de la relación personal conmigo hasta mis dos últimos libros, Como el halcón peregrino y Cartas en el asunto. También habló de El Caballero de la Invicta, novela sobre la que dio un seminario meses atrás en la U. Javeriana de Bogotá. Más tarde, como cierre, el poeta P.A † lee poemas y yo cierro la sesión con un texto sobre lo que significa para mí la biblioteca y el porvenir del libro. Bastante público y, en especial, el poeta Ramón Cote, first secretary en la Embajada ante la OE. Por la noche, sesión en un restaurante cubano de Washington y luego paseo por las librerías de Georgetown. El sábado me traslado al Carlyle Suite, un buen hotel de Dupont Circle, almuerzo con Cote y su esposa Ana María, compañera de colegio de Mónica, mi mujer. También Lina, la esposa de Iragorri fue compañera suya, pero de trabajo. En vano llamé a Juanita Samper: parece que está en Madrid. Por la tarde, acompañamos a R. Williams al acto de Condecoración con la Cruz de San Carlos con el que el embajador Lleras de la Fuente honra el trabajo de cinco investigadores que han dado su vida por Colombia. Y decir vida no quiere decir que estén muertos sino todo lo contrario. De nuevo cenamos en Dupont Circle, esta vez de forma multitudinaria, con un grupo de especialistas en Colombia que se hacen llamar los Inmarcesibles.
