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Transcripción con símbolos

este proceso por su obra La Indagación. Queda | claro que, veinte o cuarenta años después, nun-|ca es tarde para iniciar responsabilidades sobre | el pasado de un país y <sus>/los\ actores de críme-|nes que, por ser contra la humanidad, nunca | prescriben. Esto, por supuesto, cuando la | memoria quiere ser compatible con la verdad. | Por eso, en 1964-5, en Frankfurt, el “proceso Ausch-| witz” resultó tan válido como si se hubiera reali-| zado veinte años atrás, con los ojos puestos en los | hornos crematorios y en las fosas comunes. ¿Quién | ha dicho que el horror caduca? ¿Y cuál es el | papel del intelectual ante semejantes crime-|nes? Erika Mann actuó como secretaria en | los procesos de Nürenberg de 1945-6 contra los | jerarcas nazis y de ello informó puntualmente | a su padre, Thomas, exiliado en Estados Uni-|dos. Los intelectuales alemanes que presencia-|ron en Frankfurt el “ Proceso Auschwitz” tam-|bién golpearon su memoria con las aberraciones | cometidas veinte años atrás. ¿Por qué los | intelectuales colombianos no hacen los mismo? | Lo dicho: Nos faltan nuestros particulares procesos | de Nürenberg…

—Lo grave de algunos expresidentes Colombia-| nos es que, no satisfechos con haber acabado | con el país, quieran, después de sus gobiernos, | acabar con la literatura… (López, Belisa-|rio, et alia).

Transcripción sin símbolos

el proceso por una obra La Indagación. Queda claro que, veinte o cuarenta años después, nunca es tarde para iniciar responsabilidades sobre el pasado de un país y los actores de crímenes que, por ser contra la humanidad, nunca prescriben. Por eso, en 1964-5, en Frankfurt, el “proceso Auschwitz” resultó tan válido como si se hubiera realizado veinte años atrás, con los ojos puestos en los hornos crematorios y en las fosas comunes. ¿Quién ha dicho que el horror caduca? ¿Y cuál es el papel del intelectual ante semejantes crímenes? Erika Mann actuó como secretaria en los procesos de Núremberg de 1945-6 contra los jerarcas nazis y de ello informó puntualmente a su padre, Thomas, exiliado en Estados Unidos. Los intelectuales alemanes que presenciaron en Frankfurt el “Proceso Auschwitz” también golpearon su memoria con las aberraciones cometidas veinte años atrás. ¿Por qué los intelectuales colombianos no hacen lo mismo? Lo dicho: nos faltan muestras particulares de nuestro Nüremberg…

—Lo grave de algunos expresidentes Colombianos es que, no satisfechos con haber acabado con el país, quieran, después de sus gobiernos, acabar con la literatura… (López, Belisario, et alia).


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