Firmados
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Firmas de R.H. Moreno-Durán
Como todo gran lector, R.H. Moreno-Durán tenía alma de coleccionista de libros. Su hijo Alejandro así lo intuyó, pues cuando trasladó la biblioteca de su padre a otro apartamento decidió numerar todos los libros y volverlos a poner en el mismo orden en el que R.H. los había dejado. Con el tiempo, Alejandro se dio cuenta de que Moreno-Durán había firmado y fechado una serie de libros en la portada, especialmente los correspondientes a su época universitaria, es decir, más o menos entre 1968 y 1972. Si bien le resultó extraño, este no era el misterio al que se acercaba Alejandro. Mientras leía La plenitud de la vida, de Simone de Beauvoir, Alejandro descubrió que existían otras firmas afines a lo largo del libro. Lo que se le ocurrió entonces fue que, quizás, otros libros podían tener también otras firmas internas. En efecto, y como buen detective, Alejandro encontró que en muchos libros de esos años la firma legal de R.H. — la que usaba para firmar cheques o contratos— se repetía en las mismas páginas: la portada, la página 36, la 108, la 216 y la 432, todos múltiplos de 36 (36 x 1 = 36, 36 x 3 = 108, 36 x 6 = 216, 36 x 8 = 432). Había hallado un patrón y cuando el libro era grueso la firma surgía más veces. R.H., concluyó Alejandro, firmaba la portada, firmaba la página 36, multiplicaba por 3, firmaba en la 108, y de ahí en adelante siempre multiplicaba por 2, firmando en la 216, en la 432, en la 864, etc. Intentando llevar el patrón más lejos, Alejandro buscó un libro que tuviera más de 1000 páginas, y en efecto encontró en la página 1728 de las Obras completas de Goethe la firma a la que se había ido acostumbrando. Excepcionalmente, en algunos volúmenes Alejandro descubrió también los múltiplos faltantes de 36 (como 36 x 2 = 72 o 36 x 4 = 144).
Como un bibliotecario sagaz, R.H. ideó un sistema para identificar sus libros: los firmaba en ciertas páginas que sólo él conocía. Esa numerología tal vez permita un día localizar un libro extraviado de Moreno-Durán, pero hoy permite rastrear las lecturas que realizó mientras era estudiante universitario. La pequeña recopilación de libros firmados que en seguida se presenta constituye una muestra de las lecturas efectuadas por R.H. entre 1968 y 1972.