Sergio Villamizar

Falleció R.H. Moreno Durán


Transcripción

Falleció R-H Moreno Durán

Vivió entre “Ulises”, “Don Quijote” y su apasionamiento intenso por las mujeres, a las cuales descubrió, sedujo y desnudó a través de las páginas de sus novelas, sus ensayos, obras de teatro y los cuentos de R.H. Moreno-Durán creó hasta sus últimos días, antes de su muerte.

Hace un poco más de un año le detectaron al creador de obras como “Femina suite”, un enorme carcinoma en el esófago, todo a causa de un inusual desmayo sufrido en su casa cuando se encontraba acomodando los últimos libros de su biblioteca, que como él mismo decía: “Era un asunto de su exclusiva competencia”.

Desde un principio sabía que poco se podría hacer ante ese mal: el adenocarcinoma era desproporcionado, tenía diversas ramificaciones y, además, había hecho metástasis en el hígado y los pulmones.

Durante 15 meses luchó contra el mal, sin dejar su escritura, sus ensayos, cuentos y conversatorios. Presentó su ensayo “Las mujeres de Babel”, donde muestra cuáles son sus lazos entre su propia escritura y la del autor irlandés, además de la publicación de su obra de teatro “Cuestión de hábitos”, con la que obtuvo el premio internacional “Kutxa San Sebastián”.

Su trabajo era tan intenso que dejó varias novelas, cuentos y ensayos inéditos, que su casa editorial, Alfaguara, irá editando en los próximos años.

Su nombre era Rafael Humberto Moreno-Durán, pero a este boyacense de 59 años de edad, siempre se le conoció como R.H. un novelista, cuentista y ensayista que descubrió su vena literaria cuando cursaba Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Colombia.

Cuando no estaba escribiendo para publicaciones americanas, lo hacía para revistas europeas, entre las que se ganó el respeto y admiración como una de las plumas más brillantes de la literatura latinoamericana de las últimas décadas.

También se destacó como director de la edición hispanoamericana de la revista Quimera, desde donde intentó impulsar la buena literatura en nuestro idioma.

En sus ensayos, mostraba otra forma de observar la vida, siempre de una manera corrosivamente crítica, desenfadada, pero sobre todo, inteligente y contundente.

En sus extensísima obra destaca la trilogía “Femina suite” compuesta por las novelas “Juego de damas” (1977),  “El toque de Diana” (1981) y “Finale Capriccioso con Madonna” (1983), donde el autor colombiano demuestra su gran interés por el mundo enigmático de la mujer, ser a quien no abandonaría, a quien le seguiría los pasos a través de sus cuentos, novelas y ensayos, como “Las mujeres de Babel”, un trabajo sobre el papel de las mujeres en la novela “Ulises”.

“Los felinos del canciller” (1987), “El caballero de la invicta, Mambrú” (1996) y “El festín de los conjurados”, fueron otras de sus grandes novelas, que se siguen reeditando constantemente.

Es también autor de los volúmenes de cuentos “Metropolitanas” (1986), “Cartas sobre el asunto” (1995) y “El humor de la melancolía”.

Además, tenía bien claro cual era el papel del escritor en la sociedad actual: “Yo no creo que el escritor sea la persona más idónea para dar soluciones, entre otras cosas porque yo defino al novelista como un hombre que plantea problemas, mientras que el mal novelista es el que se cree obligado a resolver estos problemas. En ese sentido me parece que la única actitud ética, legitima, cívica por parte del escritor, es decir lo que piensa”, R.H. Moreno-Durán.

Su casa editorial Alfaguara, se preparaba para lanzar a principios del próximo año, “Desnuda sobre mi cabra”, una de las novelas inéditas que el maestro tenia preparada con buen tiempo de antelación y que harán que sus lectores sigan disfrutando de su pluma pese a su ausencia.

Su más reciente galardón

“Cuestión de hábitos” es una novela teatral en la que se reconstruye una dramática etapa de agitación social y espiritual de México, país que en la plenitud de su periodo barroco es asolado por cruentos levantamientos populares contra el autoritarismo virreinal y los excesos de la iglesia.

La esencia de la obra es Sor Juana Inés de la Cruz, una de las más versátiles escritoras en lengua castellana, quien aparece como una mujer acosada por la envidia y la censura de sus adversarios pero, al mismo tiempo, entronizada por la pasión de un poeta colombiano llamado Francisco Álvarez que, pese a la distancia y dificultades de comunicación entre México y Colombia, se enamora de esta monja a través de su poesía.

Un legado digno de conocer

Muchos fueron los estudios realizados entorno a la obra de R.H. Moreno-Durán, como el realizado por Oscar Montoya en su libro “Estudios de literatura colombiana”.

“No es común en la literatura contemporánea que un autor se destaque notablemente en varios géneros al tiempo”, Jorge Rojas, otro experto en literatura.

En él, se presenta al escritor boyacense como una de las cabezas visibles de la generación de escritores latinoamericanos con espíritu de rebeldía en la década del sesenta.

Exalta además, que en obras como “Juego de damas”, desmitifica con humor a la izquierda universitaria de la época.

A lo largo de su obra, la imagen de la mujer y de lo femenino fue constante, y por ende, analizada por críticos y universidades europeas. Para Luz Mary Giraldo, experta en literatura colombiana, “dentro de los valores que se deja este maestro, se encuentra la importancia de la risa como un medio de exorcizar el dolor y la angustia que ha vivido el país desde siempre”.

“El gesto posmoderno de R.H. Moreno-Durán, su imagen pública como un escritor para escritores y sus ejercicios herméticos narrativos, le han ganado la atención de un reducido grupo de lectores, escritores y críticos interesados en las formas de ficción más innovadoras”, dice Raymond L. Williams, quien ha realizado varios ensayos entorno a la obra de R.H. Moreno-Durán. 

 

 

* Este artículo también fue publicado el 27 de noviembre de 2005 en El Colombiano. Ver páginas posteriores para consultar la publicación. 

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