Nicolás Morales (2005)

Transcripción

Los efebos de “Caras”

Los protagonistas en una década de la política en Colombia.

La primera plana de la última Revista Caras es histórica. Pero no por el anuncio secreto de una ruptura amorosa inesperada o por la revelación de un compromiso prenupcial fortuito. No. La portada de esta revista de farándula es uno de esos documentos que se quedaran en las conciencias de una generación y que los historiadores deberán buscar reiteradamente. Como la foto de Laureano Gómez y Alberto Lleras en Benidorm.

En efecto, cinco hijos de presidentes de la república posaron en la Casa de Nariño. Son los hijos varones de tres presidentes: Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez. Los protagonistas son fotografiados en distintos salones y en poses diversas. Son jóvenes. Tienen entre 20 y 26 años. Algunos viven en Europa, pero han venido especialmente para la ocasión. Son, de acuerdo con el titular del artículo, “los herederos”. Probablemente faltó Simón Gaviria a la cita. ¿Acaso no fue invitado? ¿Le molestó la foto de grupo? ¿La especificidad de la revista o el tráfico bloqueó su carro y no pudo llegar nunca al centro? Nunca lo sabremos.

La foto grupal no sería más que anecdótica si no fuera porque sabemos que es premonitoria: estos efebos, mitad empresarios, mitad ingenieros, mitad abogados, serán protagonistas en una década de la política en Colombia. Incluso, el menos pudoroso del grupo, lo anuncia con seguridad pasmosa. Santiago Pastrana nos dice que quiere ser el tercer presidente de la familia. Y entonces volvemos a la foto que posiblemente nunca vimos. La de un Andrés Pastrana revoloteando en el Palacio de San Carlos y pensando en secreto lo mismo. Estos jóvenes, probablemente unos más carismáticos que otros, tienen confianza en su futuro. Algunos dirigen revistas universitarias, otros son empresarios con sensibilidad social y otros aspiran a ser representantes a la cámara. Casi como sus padres.

Es una perogrullada decir que la institución presidencial en américa latina es una red tejida con genes. En Colombia y en otros países, la herencia es la puerta de entrada al mundo de la política. Por supuesto, pueden cambiar los escenarios, las formaciones y hasta los partidos. Pero no los apellidos. Pero esto no es, repito, lo sorprendente. Lo que sí nos llama la atención es que en una foto de una revista frívola esté tan explícitamente escrito nuestro futuro político. Como una suerte de horóscopo tan banal como ineludible.

Lo dice el propio autor del artículo, Andrés Grillo: “Estos cinco jóvenes ya tienen un lugar en el acontecer colombiano por ser hijos de gobernantes (…). Su reto es no dejar apagar las antorchas que les legaron sus mayores y, sobre todo, labrarse su propio camino, construirse su propio puesto en el futuro de la patria”.

El prematuramente fallecido R.H. Moreno Duran decía que la política colombiana se explicaba en Colombia por una suerte de problema teológico: “Del padre al hijo y que nos salve el espíritu santo”.

 

NicolasMoralesThomasDic42005ElTiempo